Papeles de trabajo N°17 (11-12-14)

EL CAMBIO CLIMÁTICO VISTO DESDE EL SUR

En la Conferencia de las Partes (COP20) prevista para los primeros días de diciembre de 2014 en Lima se pretende avanzar en la elaboración de un borrador de un nuevo acuerdo global sobre cambio climático que entrará en vigencia en el 2020 y que deberá ser aprobado en la COP 21 a realizarse en París en el 2015.
por Eduardo Tamayo G.*

Un elemento que complejiza las negociones climáticas es el anuncio conjunto de  reducción de GEI de Estados Unidos y China (que representan el 45 % de las emisiones).  Estados Unidos prevé una reducción de 26 a 28% en 2025 en comparación con los niveles de 2005, mientras China prevé un pico en sus emisiones de gases de efecto invernadero en torno a 2030. Una primera pregunta que surge es ¿dónde quedan y para qué sirven las negociaciones multilaterales en Naciones Unidas y el establecimiento de metas globales? Una segunda pregunta es si las metas propuestas por las dos superpotencias son realmente históricas y significativas, como se ha señalado. Según el analista Maxime Combes, Estados Unidos ha establecido sus orientaciones de emisiones sobre la base del nivel de 2005, año con las mayores emisiones de la historia de Estados Unidos, con casi 7.200 Mt CO2e (millones de toneladas de carbono equivalente), lo que, en comparación con los niveles de 1990 -el año utilizado como punto de referencia internacional- las metas de EE.UU. son más que modestas, ya que equivalen a una reducción anual de -0,43%[10].
Días antes de este anuncio, los Estados llevaron a cabo del 20 al 25 de octubre de 2014, en Bonn, Alemania, las sesiones del Grupo de Trabajo de la Plataforma de Durban, que se reúne bajo la Convención Marco de Cambio Climático de las Naciones Unidas, y que permiten ver cuáles son los puntos de discrepancia entre el Norte y el Sur, en preparación para la reunión de Lima.
Los países en desarrollo sostuvieron que se deben abordar de manera equilibrada y comprehensiva los seis elementos identificados para las negociaciones: mitigación, adaptación, financiamiento, transferencia de tecnología, construcción de capacidades y transparencia de acción y apoyo. Señalaron que este debe ser el eje del nuevo Acuerdo que se pretende alcanzar en París en 2015 en la COP21. Reiteraron que esto se debe realizar en un proceso abierto, transparente e incluyente, que sea dirigido por los propios Estados en un espacio multilateral en el cual se desarrolle un proceso de construcción de consensos. No coinciden con el énfasis sobre la mitigación que pretenden los países desarrollados.

En relación a las metas de mitigación, los países en desarrollo señalaron que era fundamental mantener el enfoque de “arriba hacia abajo”, que implica que la distribución del presupuesto global de emisiones[11] entre los países en desarrollo y los países desarrollados, debe basarse en los principios de equidad y de responsabilidades comunes pero diferenciadas.

Otro tema fundamental es el del financiamiento, con igual importancia tanto para mitigación como para adaptación. Según la Convención de Cambio Climático, los países desarrollados deben asumir su responsabilidad en proveer financiamiento para la adaptación a los efectos adversos del cambio climático que afectan a los países en desarrollo. Los países desarrollados intentan evadir su responsabilidad en el tema del financiamiento, por lo cual se debe establecer una clara relación entre financiamiento y los mecanismos requeridos para atender las necesidades de adaptación, la transferencia de tecnología y la construcción de capacidades que requieren los países en desarrollo.
Los países en desarrollo enfatizaron que los compromisos de financiamiento deben ser legalmente vinculantes dentro del Acuerdo, y no como pretenden hasta ahora varios países desarrollados que solamente se incluyan en la Declaración Política de la COP. Los países en desarrollo expresaron que se requiere una hoja de ruta clara en el tema de financiamiento, que incluya metas, cronogramas y fuentes, resaltando que estas deben ser de fuentes públicas, y complementariamente del sector privado. Varios países desarrollados indicaron que no le sería posible asumir compromisos financieros cuantificables.
Los países en desarrollo han enfatizado en las sesiones previas a la COP 20 en Lima, que es fundamental reafirmar que para el Acuerdo del 2015, no sean redefinidos los principios y contenidos de la Convención de Cambio Climático, por lo cual los países desarrollados deben respetar y cumplir dichos principios, y más aún fortalecer su implementación.

alaron que se debe establecer un límite a las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo las emisiones históricas y futuras. Los países con mayor responsabilidad histórica, alta huella ecológica, mayores capacidades y mayor nivel de desarrollo, tendrán una menor participación en el presupuesto de emisiones. Se debe reconocer, dijeron, que los países en desarrollo aún deben alcanzar el desarrollo sostenible y las metas de erradicación de la pobreza.

Otro tema fundamental es el del financiamiento, con igual importancia tanto para mitigación como para adaptación. Según la Convención de Cambio Climático, los países desarrollados deben asumir su responsabilidad en proveer financiamiento para la adaptación a los efectos adversos del cambio climático que afectan a los países en desarrollo. Los países desarrollados intentan evadir su responsabilidad en el tema del financiamiento, por lo cual se debe establecer una clara relación entre financiamiento y los mecanismos requeridos para atender las necesidades de adaptación, la transferencia de tecnología y la construcción de capacidades que requieren los países en desarrollo.
Los países en desarrollo enfatizaron que los compromisos de financiamiento deben ser legalmente vinculantes dentro del Acuerdo, y no como pretenden hasta ahora varios países desarrollados que solamente se incluyan en la Declaración Política de la COP. Los países en desarrollo expresaron que se requiere una hoja de ruta clara en el tema de financiamiento, que incluya metas, cronogramas y fuentes, resaltando que estas deben ser de fuentes públicas, y complementariamente del sector privado. Varios países desarrollados indicaron que no le sería posible asumir compromisos financieros cuantificables.
Los países en desarrollo han enfatizado en las sesiones previas a la COP 20 en Lima, que es fundamental reafirmar que para el Acuerdo del 2015, no sean redefinidos los principios y contenidos de la Convención de Cambio Climático, por lo cual los países desarrollados deben respetar y cumplir dichos principios, y más aún fortalecer su implementación.
* Eduardo Tamayo G. es periodista e integrante del Consejo de América Latina en Movimiento (ALAI).
Advertisements
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s